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| Diana Mejía Columnista |
| Miembros de comunidades de todo el país se hicieron presentes para llevar sus voces al congreso y presentar desde su propia experiencia la necesidad de una reforma migratoria amplia y justa. En New Jersey organizaciones como American Friends Services Community y Wind of the Spirit dijeron presente llevando sus delegaciones a Washington. A las 3:30 am estábamos esperando por el bus, la emoción de saber que nuestro esfuerzo estaría contribuyendo a los cambios en las leyes que tanto necesitamos los inmigrantes lo hace a uno vencer el cansancio y animarse. Así era el sentir de muchos miembros de Wind of the Spirit sobre su participación en el día de acción legislativa por la reforma migratoria en Washington DC. La delegación del 14 de marzo estaba conformada por 47 personas, entre ellos se encontraba Xiomara Guevara, directora de la Oficina de Asuntos Hispanos (Hispanic Affairs), Edwan Zapata, presidente de la Alianza Latina de Liderazgo del Condado de Morris, Erick Carreto, Cristian Dardon, Henry Gómez, Uriel Mejía, José Antonio Pérez , Ligia Ríos, Laura Sanango, entre otros miembros del colectivo de Wind of the Spirit y algunos norteamericanos. Muchos de los grupos presentes en Washington DC han hecho por muchos años esfuerzos en abogar por beneficios para los inmigrantes. Sin desconocer su trabajo, vale la pena destacar que no ha sido sino en los últimos ocho años que se ha traído a la mesa de discusión temas relevantes para la comunidad inmigrante, como la necesidad de una reforma migratoria integral, y esto sólo ha sucedido gracias al esfuerzo de los grupos comunitarios que han llevado a Washington sus voces directamente para, sin intermediarios, presentar a los legisladores la realidad que enfrentan los indocumentados en los Estados unidos y la necesidad de una vida digna para los inmigrantes. En nuestra visita a Washington tuvimos la oportunidad de reunirnos con diferentes miembros del congreso y con sus especialistas. En algunas de las oficinas fuimos bienvenidos pero en otras nuestra presencia no fue bien recibida, aunque de todas maneras presentamos nuestros puntos: reforma migratoria amplia y comprensiva, respeto a los derechos humanos en la frontera, respeto al proceso legal y parar con la ola de redadas. “Nosotros los inmigrantes presentamos nuestras experiencias y es desde estas que podemos educar a los legisladores sobre nuestras necesidades, dijo la señora Ríos. “Fue mi primera experiencia en hacer visitas legislativas, pero ahora veo más que nunca la importancia de hacerlo. Muchos legisladores decían que por cada llamada a favor de la reforma migratoria recibían a su vez 200 anti-inmigrantes, nos felicitaban y recalcaban la importancia de nuestra visita”. Para Emiliano Lemos, líder comunitario de Dover, fue de gran impacto escuchar la cantidad de historias y los diferentes testimonios que presentaban las personas en el congreso. “Me impactó mucho ver cómo también muchos de los legisladores estaban conmovidos y hasta lloraron al escuchar las injusticias a las que este su país somete a los inmigrantes indocumentados”, indicó Lemos. Amy Gottlieb, abogada y directora del programa de Derecho para los Inmigrantes de American Friends Services Committee, quien participó de la delegación del 12 y 13 de marzo, manifestó la importancia de la participación comunitaria. “Fue una experiencia muy especial por la participación de todas las personas de la comunidad. Estoy un poco decepcionada con lo que está pasando en el congreso y espero que podamos lograr cambios reales”, dijo Gottlieb. La introducción de la STRIVE Act del 2007, ha dejado un sinsabor en algunas de las organizaciones que pugnan por una reforma migratoria amplia. Esta nueva propuesta de ley, introducida el 22 de marzo por los congresistas Gutiérrez y Flake, nos tiene desconcertados porque no está muy clara en sus requisitos. En la próxima edición les presentaremos un análisis del “Acta de Seguridad por Medio de la Inmigración regularizada y Una Economía Dinámica del 2007”, ley conocida como STRIVE Act. |