Se llama Acta de Seguridad en las Fronteras y Oportunidad
Económica. Sí, así se llama la propuesta que están discutiendo actualmente en el
senado.
Seguridad Nacional: Como ya lo sabíamos cualquier propuesta de reforma de
inmigración vendría y vendrá vestida majestuosamente con el lema de “seguridad
nacional”, asegurándose así de mantener a las comunidades inmigrantes bajo el
miedo y la opresión y prácticamente extendiendo la frontera al interior del país.
Oportunidad Económica: Nos han venido preparando mentalmente de la necesidad
de aumentar los costos de los formularios de inmigración en un 300% y como si eso
fuera poco ahora nos abren las puertas de un camino largo a la ciudadanía con
multas y requisitos exagerados.
Ahora bien, es importante reconocer el hecho que un grupo del senado y de la
administración del presidente Bush estén discutiendo sobre la necesidad de una
reforma migratoria. Lo que nos preocupa realmente de este esfuerzo es el tipo de
reforma migratoria de la que se está hablando, porque con el afán de quedar bien
con todos se han llegando a acuerdos que finalmente comprometen negativamente
el futuro de millones de familias y trabajadores inmigrantes.
Creemos que el plan de reforma migratoria que se está debatiendo no es suficiente
para nuestra comunidad puesto que no reconoce el valor de la familia, las multas
son excesivamente costosas y desconoce muchos de los derechos laborales
reconocidos constitucionalmente para todos aquellos que viven y trabajan en los
Estados Unidos.
En el mes de junio se está discutiendo esta propuesta y organizaciones que luchan
por los Derechos de los Inmigrantes como Wind of the Spirit, Centro de Recursos
para los inmigrantes están trabajando arduamente para que sean reconsideradas
algunas de las partes de la actual propuesta, como por
ejemplo:
Mantener a las Familias Unidas:
La reunificación familiar es fundamental en los valores norteamericanos y este valor
debe ser preservado. La actual propuesta quita la oportunidad a los ciudadanos
norteamericanos de pedir a sus hijos y hermanos mayores de 21 años, limitando
además el número de visas destinadas para los padres de ciudadanos
norteamericanos. Estos familiares excluidos podrán pedir su residencia
participando de un sistema de puntos que los pondrá a competir con trabajadores
altamente preparados.
No reabrir el programa Bracero:
La actual propuesta no ofrece un camino a la residencia para trabajadores
temporales, es básicamente una copia del programa que se llevo a cabo entre
México y estados Unidos entre 1942 y 1964, el cual promovió la violación a los
derechos laborales de los trabajadores y la discriminación. Los trabajadores tienen
que tener más derechos, no hay que quitárselos.
Camino a la Ciudadanía:
Aunque la actual propuesta da la oportunidad para que los residentes permanentes
se conviertan en ciudadanos, duplica el tiempo de espera para que pueda poner su
solicitud  en marcha, impidiendo la participación de nuestra comunidad en la
democracia del país.
Es fundamental que la comunidad tenga presente que esto es sólo una propuesta
que se está debatiendo, no es una ley aún. Por lo tanto no deben prestarse para que
personas inescrupulosas, con la excusa de ayudarle, le empiezen procesos de
inmigración que no tienen ningún fundamento y que por el contrario le pueden
encaminar a la deportación.
Antes de hacer cualquier trámite de inmigración es muy importante que consulte a
un abogado, también tenga en cuenta que en los Estados Unidos un Notario Público
no es un abogado, no lo puede representar en una corte de inmigración y tampoco
puede firmar como responsable por haber llenado sus papeles.
Diana Mejía
columnista
Inmigración

Gran oportunidad económica

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